Con la ferocidad del expresionismo strindberguiano, entre la tragedia y la comedia, el grotesco y la farsa, el dramaturgo de adiós mein führer y dos cirujas exhibe en pornografía sentimental la parábola amorosa de mujer y hombre, desde su juventud hasta la vejez, a través de cinco estaciones: æmatrimonioæ, ædivorcioæ, æinterludio románticoæ, æreconciliaciónæ y ædespedidaæ. escribe guebel en el prefacio: æpuestas en escena, estas cinco piezas teatrales, unidas por los personajes y la cronología, configuran una pentalogía que puede leerse en sucesión cada una de ellas un acto o bien como obras independientesæ. el lector encontrará que estas tan guebelianas æescenas de la vida conyugalæ desnudan provocadora, explícita, incluso brutalmente, la intimidad de las relaciones de pareja.
