Con una prosa de extraña pureza, como de fábula, los textos breves van describiendo las costumbres de una civilización casi extinta: la belleza siempre está condenada. à no todos los hombres son aptos para dar a las cosas los nombres adecuados, pero fogwill sí, porque la pasión hace más aguda y severa la mirada. (florencia abbate, txt) // es uno de esos libros que solamente se pueden comprender muchos años después de su creación. para eso está escrito, para la duración potencialmente infinita de su cuasi relato. // (ariel schettini, página/12) //aquí se hacen cosas con palabras, y no solamente, también la tribu que las usa, sus técnicas, sus fiestas, sus reglamentos sexuales.ö (silvio mattoni, la voz del interior)
